Junio 30 de 2005
¡Estamos mamados de que algunos directores de cine gringos nos desprestigien en sus películas!
¿Cara de qué nos ven los dizque cultos directores de cine gringos? ¿Será posible que ninguno de sus afamados productores haya tenido la platica para hacerse un viajecito y conocer realmente nuestro país? ¿Será que los directores de cine norteamericanos en vez de los “genios creativos” que tanto admiramos aquí en el Sub-dé, como dice Rubén Blades, sean en realidad los personajes más incultos de todo el planeta?
¿Será posible que aparte de Disney World, Las Vegas y la Estatua de la Libertad no hayan visitado nada más allá de su propio país para adquirir un poco de la cultura que evidentemente les hace tanta falta? ...Porque, más que injusta, la forma como menosprecian a los latinoamericanos ya raya en la falta de respeto.
Es que no hay derecho a que en producción cinematográfica gringa que se respete, si la temática central incluye bandidos, prostitutas, proxenetas, asesinos, mulas, narcotraficantes, secuestradores, terroristas y drogadictos, el personaje que los interprete (preferiblemente de bigote mexicano, sea hombre o mujer, les da igual) siempre esté representado por un colombiano. ¿Será que en vez de ALCAS, TLCs y todos esos tratados, lo que deberíamos estar negociando es un cambio de actitud hacia nosotros? ¿Será posible que nuestro Gobierno se ahorre una que otra embajada inútil y más bien envíe unos buenos asesores de imagen para que Colombia deje de sonar en el exterior como sinónimo de la maldad, la cloaca del crimen, la impunidad y cualquier tema que haga alusión a lo repugnante de la condición humana? Se nos ocurre que Carlos Duque, por ejemplo, nuestro gran publicista y fotógrafo, sería un candidato ideal a Embajador, o Cónsul o lo que sea, pero en Los Ángeles, en donde permanentemente algún director norteamericano cuece un nuevo ataque contra nuestro país.
Si lo hacen intencionalmente o no, ese ni siquiera es el punto. Es la falta de respeto y la constante vergüenza con que, con su falta de información, someten al pueblo colombiano. No entendemos hasta cuándo más debemos tolerar. En un país en donde la vida no vale mucho que digamos, en donde la gente es rápida para responder, increíble que llevemos años haciéndole cola y tirándole tapete rojo a cuanta película extranjera se le ocurra tener el descaro de venir a exhibirse aquí con su contenido negativo. ¿Por qué nos siguen dando la espalda? ¿Por qué nuestra gente, es decir los verdaderos dolientes, e, incluso, nuestro mismo gobierno, no hacen algo al respecto?
Sr. y Sra Ignorancia
Nuestro malestar tiene nombre, o mejor dicho, apellido propio: El Sr. y la Sra. Smith. Y antes de que empiecen las protestas porque nosotros mismos recomendamos esta película en una edición pasada, queremos reconocer nuestro error. Como embarrarla también es de mortales, aquí estamos para darles la cara, para poner el pecho y admitir ante ustedes que metimos la pata al recomendarles que, como plan de fin de semana, se fueran a las salas de cine a presenciar una vez más cómo Hollywood se burla de Colombia. Para nuestra sorpresa, en medio de una sosa pero eso sí muy bien promocionada historia de acción, protagonizada por Brad Pitt y Angelina Jolie, muestran a una Bogotá cual potrero: atrasada y estancada en el tiempo. Y lo más indignante es que encima de que hablan mal, recrean Bogotá en zonas rurales de otros países como Ecuador, Bolivia e inclusive México.
Lo que Estados Unidos aún no ha entendido es que mientras entretienen a su público elemental y básico despotricando del pueblo colombiano, no solo hieren nuestros sentimientos patrios sino que también alcanzan a afectar nuestro bolsillo. Pues es la economía la que más sufre cuando por culpa de la mala imagen que Hollywood ayuda a propagar. Colombia, nuestro país que siendo uno de los más hermosos del mundo, no puede aspirar siquiera a vivir del turismo. El cine tiene la responsabilidad de vender la imagen de un país. De venderlo bien o de venderlo mal.
Todo el mundo quiere ir a Estados Unidos porque ellos sí que son unos genios de la publicidad y el mercadeo y se han encargado de vendernos a través de los años una imagen, un poco exagerada, de “las bellezas” de Norteamérica. La realidad es que la mayor parte de ese país está cubierta por asfalto, carreteras aburridas y eternas que no llegan a ninguna parte (que valga la pena, al menos), granjas y restaurantes de comidas rápidas por doquier. Y a pesar de todo el modernismo del que gozan, les sigue faltando corazón. Ese que obtendrían si se atrevieran a conocer un poco más a fondo las problemáticas de otras culturas diferentes a la de ellos mismos.
Si por allá llueve...
... por aquí tampoco escampa. Por eso es que por mucha nominación al Oscar, el nivel de orgullo que sentimos con la nominación de Catalina Sandino por su papel de mula, es en realidad bajo. Ya pasada la moda y la novedad por ver a una colombiana caminando al lado de las grandes figuras del cine internacional, sobre la alfombra roja, vestida de Roberto Cavalli, es bueno reflexionar sobre si teníamos motivos para alegrarnos tanto. ¿Somos un poco culpables también por permitir la explotación de nuestra propia pornomiseria en la pantalla gigante? Porque es que no hay derecho a que incluso los cineastas locales, en su afán de hacer taquilla, se encarguen de vendernos mal en el extranjero. Y nadie está hablando de engañar al foráneo, o fingir que aquí no pasa nada, es simplemente que vivan y nos dejen vivir en la poca paz que aún nos queda. Que no inventen, que no exageren, que se abstengan de seguir humillándonos más. Es más, ahora que se han creado fondos para apoyar el cine nacional, que uno de los requisitos sea enaltecer el nombre de Colombia y de los colombianos.
¿Dónde están nuestros ministros y embajadores?
No entendemos el silencio de la Ministra de Cultura, Consuelo Araújo, o de Carolina Barco, de Relaciones Exteriores. Tampoco sabemos por qué el embajador Luis Alberto Moreno no ha sentado su protesta. ¿Es que acaso la nacionalidad sólo duele de puertas para adentro? Por qué no revisar mejor qué tipo de películas se exhibe en el país y, no a modo de veto, ni más faltaba, pero sí a modo de control de calidad, prevenirles a los colombianos con clasificaciones (como lo hacen los gringos), sobre lo que estarán a punto de ver en la pantalla. De esa manera evitaríamos momentos bochornosos y de profunda desilusión. Algo así como en vez de PG-13... sería algo como MC-13 (lo que quiere decir que durante 13 minutos hablan m.... de Colombia).
Queremos levantar una voz de protesta sonora y contundente pero sobre todo queremos invitar a Angelina Jolie (quien irónicamente se precia de ser embajadora de la Unicef y se tomó la molestia de conocer Ecuador), al director, al mismo Spielberg, a Brad Pitt, a Al Pacino. Es más, nos atrevemos a pedirle a Jean Claude Bessudo para que por medio de Aviatur les extienda una invitación (por si es que tienen problemas económicos) para que vengan, así sea por un día, para conocer Bogotá y dejen de hablar m.... de nuestra capital y de nuestra nación.
¿Qué pasa en este país que la gente no responde y se guarda la reacción negativa hasta después de terminada la película? Lo que deberíamos estar haciendo es, en masa, y en señal de protesta, no sólo abandonar la sala en donde se hable mal de nuestro país, sino prevenir a nuestros familiares, vecinos y amigos sobre el nuevo golpe atestado por Hollywood a Colombia. Solo si sentamos nuestra voz de protesta empezaremos a trazar el camino para que algún día, no importa qué tan lejano, nos dejen de recibir con perros en los aeropuertos, nos dejen de revisar hasta los pensamientos y dejemos de ser los malos de las películas.
Escriba sus cartas de protesta a:
Avenida Eldorado 59-70, piso 2, Bogotá. (Ojo, las necesitamos por escrito, porque vamos a reenviárselas a nuestro embajador, a nuestras ministras y a quien toque.)
By ColombianoX on Jul 1, 2005, 10:02 in Friendly Talkzone.
|
ColombianoX says on Jul 1, 2005, 10:03: Colombia en imágenes ColombianoX 'Defensor de la Colombianidad' 0 funny, 0 helpful. |
|
Thededalus says on Jul 1, 2005, 21:17: I saw Bedazzled in Bogota. The crowd laughed histerically when Brenden Fraser realized he was a Colombian drug dealer.
0 funny, 0 helpful. |
More posts by the same author:
U.S. slow on Colombia's arms aid 4
Presidente Álvaro Uribe presentó hoy un documento con las metas del país para el año 2019 0
Uribe, un presidente sin ocaso 33
¿Made in Colombia? Algunos símbolos nacionales no son tan colombianos como se cree 3
More good news!! Colombia is NO longer world's kidnapping capital! 52
Great news!! Mexico, NOT Colombia, is now the TOP SUPPLIER of U.S. Drugs!! 126
Marc Anthony and Jennifer Lopez in Colombia 6
Hasta de E.U. están llegando visitantes exclusivamente a la Feria de las Flores de Medellín 1
Colombian Luis Alberto Moreno Elected to Head Development Bank 3
Cadenas de supermercados promueven la venta de productos artesanales alusivos a Colombia 0
Reaching into its past, Colombia steps forward 4
Claudia Blum, primera mujer que ocupa la Presidencia del Senado en la historia republicana del país 0
La Casa Blanca se unió hoy por primera vez a la fiesta de Independencia colombiana 0
Colombia, con fiebre de malls 0
Colombia belongs among the big boys 4
Colombian-(US)american George Hincapie wins stage in Tour de France! 1
Colombia defeats Mexico 2-1 in Gold Cup! Viva Colombiaaaaa!!!! 38
Americas: |
Africa: |
Asia:
|
Travel: Also: |
If you're not a part of this travelicious experiment just yet, just sign up here. It's free & easy.
About poorbuthappy | About the travel guides | Travel guide editing | Community rules | RSS feeds
© 1998 - 2008 Peter Van Dijck, all rights reserved.